
Proceso de Atención
Para los pacientes que se someten a una cirugía de reparación de pared abdominal, el proceso de atención se divide en tres fases principales: preoperatoria, transoperatoria y postoperatoria. El objetivo es optimizar la salud del paciente antes de la cirugía, garantizar la seguridad durante la intervención y favorecer una recuperación exitosa.
1. Fase preoperatoria
Esta etapa se centra en preparar al paciente para la cirugía, evaluando su estado de salud general y minimizando los riesgos de complicaciones.
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Evaluación médica completa: Se realiza una revisión del historial médico y un examen físico para identificar problemas de salud que puedan afectar la cirugía.
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Análisis y pruebas diagnósticas: Las guías más recientes, incluyendo las de la Sociedad Americana de Anestesiólogos (ASA), han priorizando la historia clínica y el examen físico por encima de los análisis de rutina basados únicamente en la edad.
Independientemente de la edad, los siguientes exámenes se consideran básicos, pero su indicación depende del paciente y el procedimiento:
Biometría hemática completa (CBC): Para evaluar anemia, infecciones y problemas de coagulación.
Estudios de coagulación: Como el tiempo de protrombina (TP) y el tiempo de tromboplastina parcial activada (aPTT), especialmente en cirugías con riesgo de sangrado o si el paciente toma anticoagulantes.
Química sanguínea: Evalúa la función renal y hepática, electrolitos y glucosa, especialmente en pacientes diabéticos, con obesidad o problemas renales.
Electrocardiograma (ECG): Es fundamental en pacientes con riesgo cardíaco, patología respiratoria o cirugías de alta invasión.
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Optimización de factores de riesgo: Para hernias complejas, se puede recomendar:
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Pérdida de peso: La obesidad aumenta el riesgo de complicaciones.
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Abandono del tabaquismo: Fumar afecta la cicatrización.
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Control de enfermedades crónicas: Se optimiza el manejo de la diabetes y otras comorbilidades.
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Preparación intestinal: Dependiendo del caso, puede ser necesario preparar el intestino para reducir el riesgo de infección si se produce una enterotomía (corte accidental en el intestino) durante la cirugía.
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Ayuno: Se indica un periodo de ayuno de sólidos y líquidos antes de la cirugía para evitar el riesgo de aspiración pulmonar durante la anestesia.
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Educación del paciente: Se explican los detalles de la cirugía, los riesgos, los beneficios y lo que puede esperar durante la recuperación, obteniendo el consentimiento informado.
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2. Fase transoperatoria
Esta fase abarca el periodo en el quirófano, desde el inicio de la anestesia hasta el final del procedimiento quirúrgico.
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Anestesia: Generalmente se utiliza anestesia general para que el paciente esté dormido durante toda la cirugía.
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Técnica quirúrgica:
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Se realiza una incisión para acceder a la cavidad abdominal.
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El cirujano repara el defecto de la pared abdominal, reubicando los órganos internos en su posición correcta.
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Se coloca una malla quirúrgica especificada para el procedimiento con el objetivo de reforzar la zona débil y prevenir una nueva hernia.
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Se colocan drenes para permitir la extracción de suero y sangre residual al procedimiento
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Monitorización: El equipo quirúrgico monitoriza constantemente las funciones vitales del paciente, como la presión arterial, la frecuencia cardíaca y la respiración, para garantizar su estabilidad.
3. Fase postoperatoria
Comienza una vez finalizada la cirugía y el paciente se recupera de la anestesia, extendiéndose hasta la recuperación completa.
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Postoperatorio inmediato:
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El paciente es trasladado a la sala de recuperación luego a la habitación de hospitalización o a una unidad de cuidados intensivos (UCI) en casos complejos, para un monitoreo cercano.
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Se administran analgésicos para controlar el dolor.
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Se coloca faja que es indiciad para disminuir hinchazón dolor y que refuerce con su presión al funcionamiento de los drenajes.
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Se anima al paciente a comenzar a caminar y moverse lo antes posible para prevenir complicaciones como coágulos de sangre y neumonía.
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Cuidados en el hogar:
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Manejo del dolor: Seguir el plan de medicación indicado por el médico.
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Cuidado de la herida: Mantener la incisión limpia y seca. El médico o enfermero indicará cuándo se puede retirar el vendaje y si se puede mojar la zona.
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Restricción de actividad física: Se debe evitar levantar objetos pesados y realizar ejercicios extenuantes durante 4 a 6 semanas para permitir la correcta cicatrización.
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Dieta: Retomar la dieta normal de forma gradual. Beber abundante agua es importante para evitar el estreñimiento.
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Faja abdominal: El uso de una faja para reducir la hinchazón y dar soporte a la pared abdominal.
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Fisioterapia: En ciertos casos, la rehabilitación puede ser necesaria para normalizar el tono muscular y la elasticidad de la cicatriz.
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Seguimiento: Se programan citas de seguimiento para revisar la evolución de la recuperación y detectar cualquier complicación de forma temprana.
